La mujer hoy Reivindicaciones y desafíos impostergables

Actualidad 08 de marzo de 2021 Por Alcira Vaca Martinez
Urge reflexionar sin excusas y sin dilaciones, legislando rápidamente sobre la violencia hacia las mujeres
mujere 11 1

Es ineludible , traer al presente, el origen y el homenaje a quienes aquel fatídico 8 de marzo de  1908, fueron quemadas  vivas sin la menor misericordia,  como ejemplar castigo para quienes , en tiempos futuros, quisieran manifestarse en abierta oposición a situaciones de injusticia atroces y que lo pensaran dos veces o más, antes de tomar medidas drásticas que pudieran significar el menor perjuicio económico, que fueron quemadas vivas, eran jóvenes mujeres , en su mayoría inmigrantes de Europa para sus amos y patrones.
Las 129 costureras, que ese día fueron carbonizadas en una fábrica estadunidense, eran en su mayoría jóvenes inmigrantes europeas, que se habían atrevido a reclamar mínimas condiciones de trabajo y aún mínimos beneficios laborales como las 8 horas de trabajo, en lugar de las 12 que era lo habitual.
En su recuerdo, honor y homenaje, Clara Zetkin, la revolucionaria alemana, propuso en 1910, que ese día nefasto fuera transformado    en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

mujeres 11
A partir de 1911, ese día de luto en sus orígenes se convirtió en emblema de lucha y resistencia para las trabajadoras de todo el mundo que  hicieron suyos aquellos reclamos, levantándolo  como bandera de lucha, consolidando un movimiento universal por los derechos de la mujer trabajadora, para sorpresa de muchos  sectores, que vieron con estupor, como las trabajadoras, comenzaron no solo a tomar conciencia, si no a luchar por la ampliación de los derechos que les correspondían, en cuanto a generadoras de riqueza y dinamismo en la sociedad.
El mundo se convirtió así, en su tribuna, espacio abierto donde cada vez mayores contingentes de mujeres, no solo defendieron los incipientes derechos conquistados, sino que iniciaron el camino de ampliarlos y de ser reconocidas y respetadas como parte indisoluble del desarrollo social en la convicción cada vez más firme de su indiscutible derecho a la igualdad total con sus pares. 
Cualquier medio fue útil para denunciar las arbitrariedades sufridas por la mujer trabajadora y el camino iniciado aquel 8 de marzo fue el primer paso para los logros que aún deben ser consolidados y ampliados, denunciando violencias, arbitrariedades, demandando justicia y reivindicaciones impostergables.
Paralelamente a esta lucha tenaz y no exenta de peligros y sacrificios, la mujer ha seguido siendo quien lleva el mayor peso del cuidado del hogar y la familia con todo lo que ello implica, sin descanso y aún sin el debido reconocimiento familiar y social.

Clara-Zetkin
En ese camino, las mujeres siguen siendo víctimas de violencia de género, en todas sus expresiones, físicas, psicológicas, laborales, deportivas etc. Sin olvidar los aberrantes crímenes políticos perpetrados contra luchadoras sociales, en la mayoría de los casos, impunes.
Toda lucha emprendida por las mujeres y aún con la dispar participación del conjunto social, requiere ingentes esfuerzos y muchas veces, éste, no es coronado con los resultados deseados, como la larga y denodada lucha del activismo de mujeres, adolescentes y niñas por el derecho a la interrupción legal del embarazo…
La pandemia del COVID 19 significó un nuevo desafío y entrañó y entraña nuevos riesgos para la integridad física y espiritual de las mujeres ya que los espacios se han reducido y su campo de acciones cotidianas se ha visto restringido a límites de extrema peligrosidad, sobre todo en aquellas mujeres en riesgo de violencia doméstica.
La pérdida de trabajo, con la consecuente reducción salarial, o la aún mayor precarización laboral, incrementa la inestabilidad, cuando no, la suspensión de estudios y proyectos y han obligado a la sociedad y en especial a las mujeres a reconvertirse en hacedoras de otros proyectos acotados, que implican esfuerzos extraordinarios y duplicación de actividades fundamentalmente de cuidados.
Este 8 de marzo 2021 entonces, levanta más alto si es posible, la lucha de las asesinadas costureras de 1908, los arduos caminos recorridos desde entonces y los amplía hacia postulados de solidaridad con la pelea de las mujeres latinoamericanas y caribeñas, por sus derechos y fundamentalmente, para que en un futuro, sea erradicada la  violencia y los abismos de género, marchando hacia la plena igualdad en nuestra región.

Te puede interesar